
Aunque parezca mentira, estamos en ¡Diciembre! Las luces navideñas ya están encendidas, las fiestas a la vuelta de la esquina, y como manda la tradición, la fecha reservada para la famosa ¡Cena de empresa!
A priori parece que no conlleve mucho problema elegir modelito, sin embargo ¿Qué secuede cuando abres el armario y…? ¡No sé qué ponerme! Una vez más, la gran pregunta retumba en tu cabeza. ¿Tacones o bailarinas? ¿Falda o pantalón? ¿Camisa o vestido? ¿Me he pasado de escote o voy muy recatada? Seguro que os habéis cuestionado alguna vez estas preguntas. Y es que tras esa “inocente” invitación, hay mucho en juego. Razón por la cual, una no puede dejar en manos del azar el outfit que llevar.








